domingo, 16 de febrero de 2014

Comienzos...




Escribir un diario… ¿para qué?

No lo sé, pero…  no lo voy a hacer.

Ni siquiera mis sueños quieren escucharlos, ¿para qué escribir entonces?

Mueves los dedos a velocidad increíble tecleando letras para expresar sentimientos que seguramente no seas ni capaz de expresar…  por eso, son, simplemente letras, letras que una tras otra tienen relación y dan sentido a tus sentimientos, a la vida.

Un detalle que se me  escapa, ¿por qué sigo escribiendo? ¿Por qué sigo tecleando letras? ¿Relacionándolas? Pues…  no lo sé.

Puede que para dar sentido a sentimientos incapaces de ser vividos, y aunque mis sueños los rechace, ¿por qué no decirlos? Por qué no gritar al viento ante un precipicio todo lo que sentimos, porqué no tirarnos al vacío hasta que alguien nos coja la mano, ¿por qué?

Qué significado tiene escribir si nadie puede leerlo, entenderlo.

Sigo escribiendo…

No tengo palabras, dejo de teclear.
....

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